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La contamicación

El medio ambiente se encuentra a punto del colapso debido al desequilibrio de las acciones inherentes al progreso, evolución y tecnología humana incidiendo sobre su entorno, transformándolo y mitificándolo. Contaminándolo. Adonde quiera que miremos los efectos de ese impacto pueden constatarse, evidencias de que el mundo se encuentra a merced de la contaminación. En ese sentido, la contaminación puede ser definida como la alteración o modificación perjudicial del estado natural del medio ambiente como consecuencia directa o indirecta de un agente externo y nuevo para ese medio, que puede considerarse contaminante. Este elemento nocivo genera un efecto desestabilizador dañino para el ecosistema y los seres vivos que hacen vida allí.

Existen muchos contaminantes perjudiciales para el ambiente, desde una energía como el calor, el ruido o la luz hasta sustancias químicas, entre muchas otras. Cada contaminante tiene un punto en común: su efecto negativo corrompiendo un determinado espacio, alterando su constitución original y que, por lo general, surge a partir de causas humanas inherentes al progreso de la civilización a partir de un modelo apoyado en la industria y el avance tecnológico. La consiguiente degradación del medio ambiente trae efectos colaterales  a mediano y largo plazo. La contaminación, una vez que ocurre, no es un fenómeno pasajero sino una amenaza creciente que atenta contra el orden natural de la vida que conocemos.

A menudo no somos conscientes de los daños propios de la contaminación y muchas veces, incluso, nos acostumbramos a esos efectos negativos y perjudiciales dándolos por sentado como parte de nuestra cotidianidad. Ahí comienza otro error humano de manera individual: no solo subestimamos la contaminación, sino que la consideramos algo natural. Sin una consciencia responsable sobre lo qué es la contaminación y el malestar que le causa a nuestro planeta, muy probablemente no viviremos para contar nuestro arrepentimiento.

 

Causas de la contaminación

Nuestro maltratado planeta se encuentra constantemente expuesto a innumerables agentes contaminantes que atentan contra la salud y el bienestar de los seres vivos que allí residen. Para comprender las cosas generalmente debemos ahondar en el origen de las mismas, ya que sus causas primigenias definen su existencia total. De la misma manera para entender qué es la contaminación debemos acercarnos a sus orígenes, denunciando sus causas para luego prevenir su incremento y sus posteriores consecuencias. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las ciudades son el principal culpable de la contaminación y la reversión negativa del efecto invernadero (70% de los gases que afectan esto son generados por las ciudades), ya que representan el 2% del territorio global. Es la propia ONU quien además advierte que debido al crecimiento acelerado de ciudades dentro de Brasil, China, India y México en relación a su alta producción de gases contaminantes. En ese sentido los mayores perjudicados de este incremento serán los países que presentan una grave situación de pobreza debido a la sobrepoblación y la constante exposición a situaciones de inundación o sequía.

Entre las principales causas de la contaminación (contaminantes), podemos destacar los siguientes:

  • Arrojo y exceso de desechos sólidos tanto domésticos como industriales, así como excesos residuales propios del carbón, petróleo y gas natural.
  • Descarga irresponsable de desagües domésticos e industriales.
  • Derrames de petróleo en mares y océanos.
  • Tala y desforestación indiscriminada, impidiendo que los arboles realicen su tarea imprescindible purifiquen el aire lo cual trae como consecuencia la ausencia de un ecosistema apto para numerosas plantas y especies animales.
  • El uso abusivo de pesticidas y productos químicos para el cultivo.
  • La sobrepoblación que excede al ritmo de la tasa de mortalidad.
  • La dependencia a un modelo energético con altos niveles de contaminación, derivando en la proliferación de industrias.

 

 

Tipos de contaminación según el contaminante

La contaminación trae consigo un efecto dominó que primero afecta al medio ambiente y el clima, para luego volverse en contra de todos los ecosistemas que dependen del equilibrio de la naturaleza para desarrollarse como es debido. De cierta manera, la contaminación está definida por sus contaminantes, y según cada contaminante existen varios tipos de contaminación. Los contaminantes se refieren a todas aquellas sustancias y residuos químicos, energéticos o biológicos que en forma de energía térmica, desechos sólidos, radiaciones y ruido se adhieren al entrar en contacto con el ambiente (agua, aire, suelo) seguidamente afectando su composición original, alterando sus procesos naturales hasta conseguir perjudicar el hábitat de los seres vivos (plantas y animales, incluyéndonos a nosotros los humanos).

Sin contaminantes no habría contaminación. Comprendiendo cuales son estos contaminantes podemos entender mucho mejor la gravedad que representa la contaminación como un peligro para el medio ambiente y el futuro de la humanidad. Según los contaminantes hay varios tipos de contaminación que pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Química: Cada año aparecen entre 200 y 1000 nuevas sustancias químicas, cuyos efectos solo se comprueban a largo plazo. Los desechos irresponsables de los mismos alteran cualquier medio donde sean arrojados.
  • Radiactiva: En instalaciones médicas y laboratorios nucleares hay riesgo de dispersión accidental de materiales que son susceptibles de transformase en desechos radiactivos, como por ejemplo la manipulación del uranio. Un mínimo accidente podría derivar en catástrofe, como el caso de Chernobyl.
  • Atmosférica: Emisiones abundantes de gases tóxicos como el dióxido de carbono desequilibran los niveles necesarios para vivir correctamente en el planeta, y son capaces de revertir incluso el efecto invernadero tan necesario para regular la temperatura de la Tierra.
  • Térmica: Emisión de fluidos que presentan una temperatura elevada, disminuyendo la solubilidad del oxigeno en el agua por ejemplo.

Consecuencias de la contaminación

Si no hay un correcto equilibrio entre el hombre y la naturaleza, la catástrofe se convierte en el único destino para ambos; y, a la larga, principalmente para la humanidad. El destino fatal de esa relación parece inevitable hoy en día si nos atenemos a las evidencias de la contaminación en el medio ambiente generada, principalmente, por causas humanas a razón de sus modelos energéticos e industriales en consonancia con una pobre cultura de preservación del medio ambiente y la prevención de su deterioro. Si no tomamos consciencia y en seguida actuamos, las consecuencias de la contaminación traerán daños irreversibles que podrían llevarnos a nuestra extinción total. Dejemos que la evidencia de las consecuencias actuales nos sirva como una prueba del desesperanzador panorama que nos espera si no cambiamos.

En primer lugar, una de las consecuencias directas de la contaminación para el ser humano es la acentuación de la pobreza en países subdesarrollado o en vías de desarrollo; todo ello debido a la falta de acceso del agua potable y porque muchas veces las comunidades más pobres viven en condiciones de sobre población y hacinamiento, que empeora sus circunstancias si viven en zonas cercanas a lugares con altas emisiones de gases industriales.

Por su parte, animales y plantas se han visto grandemente afectados como consecuencia de la contaminación, ya que algunos ecosistemas se han arruinado lo cual ha causado la extinción de algunas especies. En muchos casos, la contaminación cambia el comportamiento de los animales obligándoles a migrar a lugares donde no pueden adaptarse o tratando de sobrevivir en espacios donde ya no están dadas las condiciones necesarias para que vivan como solían hacerlo.

Finalmente, a escala global, la contaminación del suelo, el aire y el agua han traído consigo cambios climáticos preocupantes y una reversión amenazante del efecto invernadero. Esto trae como consecuencia enfermedades y temperaturas inestables.

 

Posibles Soluciones

La mezcla de esfuerzos responsables individuales y colectivos podría significar el primer paso para solucionar progresivamente el problema que representa la contaminación para el medio ambiente. Grupalmente debemos trabajar para conquistar resultados a mediano y largo plazo antes de que sea demasiado tarde y el cambio climático producto de la contaminación y la reversión del efecto invernadero acabe por perjudicar el único planeta donde es posible la vida que hoy conocemos. Atendamos nuestras acciones individuales reflexionando sobre el impacto que estas puedan tener sobre el medio ambiente y evitando las conductas nocivas que contribuyen a la contaminación. Fomentemos la cultura del reciclaje, aprendiendo a reutilizar aquello que consideramos desperdicio, y defendamos un modelo educativo que le dé prioridad a la consciencia ambiental.

Entre las soluciones prioritarias para detener el incremento de la contaminación aparece la necesidad de desarrollar un nuevo modelo energético que sea menos contaminante y menos nocivo para el medio ambiente y sus ecosistemas. De otro modo, cualquier esfuerzo será inútil a la larga. Podemos resaltar algunas soluciones prácticas para aminorar el impacto de la contaminación:

  • Usemos transportes colectivos para aminorar la contaminación por combustión de vehículos. Mientras más personas se trasladen en un mismo vehículo habrá menos tráfico y menor emisión de gases combustibles. Ambientan podemos caminar o usa bicicletas, lo cual además nos favorecerá como ejercicio físico.
  • No abusar del uso de pesticidas y fertilizantes en materia de agricultura. También se pueden utilizar métodos biológicos como cultivos de bacterias desnitrificantes.
  • Procuremos ahorrar y reciclar el agua que utilizamos dentro de nuestros hogares.
  • Aprovechemos el uso de energías alternativas que sean menos contaminantes como la eólica y la solar.
  • Reforestemos aquellos espacios que han sufrido procesos de tala indiscriminada.
  • No abusemos de la compra y consumo de productos contaminantes.
  • Convirtamos en lema las palabras reciclar y recuperar.

La Prevención

La contaminación es un problema que no puede ser erradicado de la noche a la mañana, pero si podemos desarrollar medidas de control y prevención para evitar que se acentúe en el futuro y retrasar el impacto negativo que tiene sobre el cambio climático y la degradación del medio ambiente. Siempre y cuando seamos conscientes y verdaderamente responsables frente a la gravedad del problema que representa la contaminación para el planeta tierra, para sus ecosistemas y para el futuro de nuestra especie podremos actuar individual y colectivamente en las vías necesarias para revertir el daño y evitar su incremento. Desde nuestros hogares hasta nuestra actividad diaria fuera de ellos, cada una de nuestras acciones debe confrontarse en relación a la pregunta de si esa acción particular y específica contribuye a la mejora del medio ambiente o lo perjudica. A este respecto no podemos ser neutrales. Se trata de la única morada para nuestra especie, el espacio de lo conocido, la cuna de nuestro porvenir y por eso debemos preservar y proteger a nuestro planeta.

En primer lugar debemos enfocarnos en la educación. Debemos fomentar una cultura ambientalista sólida en las nuevas y futuras generaciones que promueva el amor y el compromiso a preservar el medio ambiente a partir de acciones responsables que no perjudiquen al entorno. De igual manera, tanto padres como maestros deben dar el ejemplo actuando en conformidad con ese compromiso de respeto y cuidado hacia la naturaleza, condenando actitudes irresponsables que resulten perjudiciales para todos.

Por su parte, individualmente atendamos las pequeñas acciones que a la larga generan grandes transformaciones. Aprendamos a reciclar en vez de desechar ya que un 80% de las cosas que desechamos podrían ser reutilizadas. Finalmente enfoquemos nuestros esfuerzos en la instauración progresiva de un modelo energético menos nocivo para el medio ambiente.