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Para entender el mercado de las energías renovables

Las energías renovables han sido, generalmente, descartadas en todo el mundo como una opción real de producir electricidad. Los costes que llevaba asociados esta tecnología no eran asumibles por las economías y el volumen de producción tampoco era suficiente para abastecer significativamente el tejido industrial o social de un país. Además, existían fuentes de energía más económicas y eficientes con las que obtener la potencia energética necesaria (petróleo o energía nuclear).

Sin embargo, las fuentes habituales de energía ya no resultan tan baratas y su precio tampoco es estable. Son causantes de guerras y conflictos por el control de las mismas, generan emisiones de CO2 que ya suponen un coste monetario para las naciones y generan residuos muy contaminantes y caros de gestionar.

Ha sido Europa la primera en apostar por las energías renovables. Al carecer de petróleo propio con el que hacer frente a su demanda energética, el viejo continente ha impulsado una industria propia en su territorio, con su tecnología, su mano de obra, sus recursos naturales (intangibles e inexistentes en principio), sus consumidores de electricidad, sus fabricantes de componentes y sus promotores. Para adelantarse a problemas futuros y a la par crear un negocio que ya mueve miles de millones de euros.

Sin duda, el negocio de las energías renovables está cambiando el mundo y lo seguirá haciendo durante muchos años. Ya tiene un gran peso en la industria y su potencial de crecimiento tan grande como grandes son las necesidades energéticas del mundo.

El impulso a las renovables ha permitido a las nuevas compañías fabricar paneles solares o molinos de viento  en cadena. El resultado inmediato ha sido la reducción del coste de producción de estos componentes, aumentando la competitividad del sector hasta el punto que la energía eólica ya está en condiciones de competir con el petróleo sin necesidad de ayudas económicas.

Además, ha propiciado el aumento de la investigación de nuevos materiales más eficientes: baterías para  almacenar grandes cantidades de electricidad, generadores más productivos, etc. Todo ello está proporcionando gran flexibilidad al sector para adaptarse a los tiempos y a las diversas necesidades de  los demandantes.

Desarrollo de la industria renovable

Para que las energías limpias hayan llegado a ser un peso pesado en las economías de todo el mundo, se han utilizado varios métodos. Cada país ha escogido el suyo propio, siempre con el fin de  garantizar un suministro futuro de energía de origen renovable. El protocolo es el siguiente:

– Primero: Se fija un objetivo que debe ser cumplido y que debe expresar la capacidad mínima de producción de energía renovable del país en un determinado plazo.

– Segundo: Por un lado se obliga a las compañías eléctricas que operan en el país a comprar la energía producida con tecnología renovable. Por otro, se otorga una ayuda económica, que puede concederse de diferentes formas, complementarias todas ellas :

1- Directamente por el estado para acometer la inversión inicial.

2- Fijando un precio mínimo de compra para la electricidad de origen renovable, garantizando unos ingresos futuros capaces de sostener la inversión inicial.

3- Obligando a las empresas o negocios con mayores emisiones de CO2 a tener en sus activos un porcentaje mínimo de producción de energía renovable. Esto no las obliga a producir ellas mismas la energía, sino que se crea un mercado de bonos o cupos que sustituyen esa capacidad productiva. Las empresas acuden a este mercado para comprar tantos bonos como les hayan sido asignados. Los promotores de instalaciones renovables obtienen así un ingreso extra, aparte del que obtienen con la venta de la electricidad, que permite la viabilidad económica del proyecto.

Otro método, promovido en Francia, plantea la creación de un impuesto extra sobre los combustibles fósiles, para penalizar su consumo (las emisiones de CO2 tienen coste para las naciones). Sin embargo, esta medida se la puede permitir el país francófono, que consume sobre todo energía nuclear. El resto de países saben que esa norma aumentaría los costes operacionales en toda la economía y perderían competitividad. Por lo tanto, prefieren subvencionar las renovables (para que compitan en igualdad de condiciones) antes que encarecer las materias primas básicas.

Energías Renovables en España

En el caso concreto de España, la industria renovable se ha convertido en un espejo en el que se mira el resto del mundo. Estamos compitiendo con las principales potencias económicas dentro del sector, muchas de nuestras empresas son líderes mundiales o están en condiciones de serlo y por primera vez en nuestra historia exportamos tecnología y electricidad. Además, nuestra capacidad de producción con estas fuentes (potencia instalada) también nos convierte en un referente mundial. No tanto por los megavatios producidos, como por el alto porcentaje que representa este tipo de energía dentro de nuestro mix energético.

Es importante tener en cuenta la labor de Red Eléctrica, nuestra empresa de distribución de electricidad, que  se ha convertido en otro referente mundial a la hora de gestionar un recurso que no es constante en el tiempo y que está expuesto a grandes variaciones de producción. Su mérito radica en que está consiguiendo equilibrar la demanda y oferta de electricidad sin apagones y sin exceso de producción.

Aumento de la factura de la luz

El único problema al que se enfrenta el sector energético en nuestro país es el déficit tarifario. El método elegido por España, para ayudar económicamente al desarrollo de las energías renovables, fue el de establecer un precio mínimo para la electricidad producida con métodos limpios. Ese precio mínimo es abonado a los productores por las compañías eléctricas, sin que dichas eléctricas reviertan ese sobrecoste en el consumidor. Esto se ha hecho así con el fin de no comprometer la competitividad del país, al tener que pagar más caro un recurso tan vital para cualquier negocio o familia.

El método ha provocado desequilibrios en las compañías eléctricas, que han desembolsado unos 20.000 millones de euros que todavía no han recuperado. Razón por la cual se ha producido el reciente aumento del precio de la electricidad. No obstante, este voluminoso déficit no lo han provocado sólo las energías renovables. Tiene su origen muchos años atrás, en subvenciones al carbón, en la construcción de centrales nucleares o en la edificación de las grandes presas hidroeléctricas del país. Estas últimas entran dentro de las fuentes renovables y siempre han constituido una forma eficiente de producir energía eléctrica.

Cabe destacar el efecto negativo que ha tenido la crisis económica mundial. El déficit tarifario se ha agudizado en los últimos años al disminuir la demanda de electricidad, y con ella el precio base de la misma, aumentando el sobrecoste o margen extra que pagan las eléctricas. Dicho lo cual, hay que tener en cuenta que el precio de la electricidad en España está muy por debajo de la media de los países europeos.

Situación energética actual

A día de hoy se están re negociando las ayudas al sector para futuras instalaciones. Con el precio mínimo actual los productores están obteniendo grandes beneficios y el gobierno es consciente de que ya no necesitan tanta ayuda. También se habla de disminuir el precio mínimo a instalaciones ya existentes pero la retroactividad de la medida podría comprometer la viabilidad económica de algunos proyectos que, como todos los realizados en el sector, se han planificado para un horizonte temporal no inferior a 20 años. En cualquier caso, es poco probable que se imponga la medida ya que no parece cumplir la legislación europea.

Hay que recalcar que, a pesar de todos los contratiempos que surgen, la industria renovable española está preparada para la exportación al resto del mundo. Ha quedado probada su capacidad para evitar los problemas derivados del uso del petróleo o del uranio, y se ve como una industria rentable a largo plazo, suprimiendo los costes por las importaciones de combustibles fósiles o costes medioambientales asociados. Es una industria capaz de crear miles de puestos de trabajo y capaz de producir la energía necesaria para abastecer regiones enteras.

Y más allá de estos beneficios, las energías renovables se muestran al mundo como un sector  tecnológicamente puntero en el que fijarse y como símbolo de un nuevo modelo de crecimiento económico. Constituye una oportunidad más que una ilusión y una solución previsora de futuros problemas a los que se enfrentará el mundo.