Energía Eólica ?>

Energía Eólica

La fuerza del viento ha sido utilizada durante milenios por la humanidad. El ser humano ha  explotado esta fuente de energía por su bajo coste y su abundancia, consiguiendo así un desarrollo más rápido y eficiente. Se ha utilizado en la navegación y en múltiples aplicaciones por casi todas las culturas, proporcionando una asociación perfecta entre fuente de energía y punto de consumo. Aunque actualmente no sería viable este modelo de producción, sí resulta posible explotar el recurso. Hoy la fuerza del viento se utiliza para mover molinos como antiguamente, pero en este caso la energía obtenida se deriva a un generador de electricidad.

La energía eólica ha demostrado ser una fuente de energía eficiente, rentable y sobre todo limpia. Los países, conocedores de la evolución y resultados de esta industria, ya no dudan de su potencial y apuestan claramente por su implantación a gran escala. El viento es un recurso disponible en todo el mundo, es variable, y aunque no es constante en el tiempo se puede gestionar, como veremos más adelante.

En cuanto a las materias primas requeridas para los aerogeneradores, son las mismas que para cualquier industria de construcción, no existe ningún recurso escaso por el que luchar. La tecnología continua investigando la mejor forma de aprovechar el recurso eólico y cada vez se dispone de máquinas más eficientes y potentes, así como de máquinas especializadas envientos de baja intensidad. Todo esto convierte a la energía eólica en una opción de futuro estable y rentable.

Energía Eólica en Tierra

El grado de evolución al que ha llegado esta tecnología viene de años de instalación deaerogeneradores en suelo firme. De molinos capaces de generar apenas unos kilovatios se ha llegado a producir electricidad con molinos de 5 Megavatios y más. La aerodinámica juega un papel muy importante en la evolución de las máquinas. Ejemplo de ello son los grandes aerogeneradores, cuyo  rendimiento óptimo se consigue con tres palas equidistantes entre sí. También la mecánica es indispensable, ya que debe convertir en electricidad la mayor cantidad posible de energía que llega al rotor. Aquí surgen limitaciones según sea la intensidad del viento:

– Si sopla excesivamente fuerte, la máquina debe pararse para evitar daños.

– Si el viento sopla despacio e inconstante, hace que el generador arranque y pare demasiadas veces, dañándolo también.

En cualquier caso, poco a poco se van encontrando soluciones. Mientras unas máquinas evolucionan  hacia mayores potencias de viento otras consiguen rentabilizar más la baja intensidad eólica.

El hecho de que el viento no sople de forma constante es un contratiempo, y además sucede que cuando más energía eólica se obtiene es por la noche, momento en que el viento sopla más fuerte. Si tenemos en cuenta que las necesidades de electricidad se dan sobre todo durante el día, surgen problemas para cuadrar la producción y el consumo.

Para aprovechar el flujo de energía nocturno existen varias soluciones. En España se emplea elexceso de electricidad para bombear hacia arriba el agua que ya ha utilizado una central hidroeléctrica. También se puede exportar esa electricidad, si se dispone de una conexión eléctrica internacional que lo permita. España exporta electricidad actualmente a Portugal, Marruecos y Francia, y tiene previsto  ampliar la conexión con este último.

Gracias a la energía eólica somos exportadores de electricidad, lo que desmiente el dicho de que importamos energía nuclear de Francia. Es más correcto decir que cuando Francia tiene exceso de producción y España no llega a cubrir su demanda recibimos electricidad desde los Pirineos. Al igual que cuando España tiene exceso de producción y la envía a cualquiera de los vecinos que la necesita. Nuestra balanza a final de año es positiva con todos ellos y la forma en que ellos producen su electricidad es otro debate.

Otra forma de cuadrar la producción y el consumo de energía eólica es almacenando la energía. El problema es que todavía no existen baterías lo suficientemente eficientes y potentes para este cometido. La forma de almacenaje más exitosa parece ser el coche eléctrico. Bastaría con recargar la batería cuando no se utiliza (de noche) para disponer de la energía cuando es necesaria (de día).

La parte negativa de la energía eólica son ciertos problemas asociados a los aerogeneradores, como el ruido o la estética visual, pero se trabaja para evitarlos en todos los aspectos. Se llevan a cabo estudios ambientales de flora y se rehabilitan las zonas dañadas, con el fin de causar el mínimo impacto durante la construcción de los parques eólicos. También se vigila el riesgo de muerte de aves contra las palas de los molinos. En caso de que un aerogenerador ocasione muertes continuas será desinstalado. También se respetan los posibles restos arqueológicos que hagan su aparición durante la instalación de molinos.

Para evitar el ruido de los aerogeneradores en zonas pobladas se están desarrollando diseños alternativos que minimizan el efecto, permitiendo así su integración en recintos urbanos. En cuanto a la estética visual, hay opiniones variadas: algunos dicen que los aerogeneradores estropean el paisaje y otros abogan por verlos como parte del entorno. No obstante, para los grandes aerogeneradores existen zonas de exclusión, como las reservas naturales y las poblaciones.

También se tiene en cuenta que en países como España llegará un día en que las áreas de alta intensidad eólica se cubran por completo, por ello la industria trabaja ya en implantarse en el mar. Existen numerosos proyectos de investigación e instalación de aerogeneradores “off shore”, fuera de tierra firme, donde las condiciones de trabajo cambian por completo.

Energía Eólica Marina

La industria está muy centrada en preparar el terreno para abrir este gran mercado que es el mar. En el mar se minimizan los problemas medioambientales, de ruido, paisajísticos, etc. pero surgen problemas técnicos derivados de trabajar en el mar. Se valoran rentabilidades en cuanto a la forma de fijar los aerogeneradores en un punto: Existe la posibilidad de cimentar la base de los molinos desde el suelo oceánico hasta la superficie. El mar del norte es un sitio ideal por ser poco profundo, aunque en zonas muy profundas resulta excesivamente costoso. También toman fuerza los sistemas flotantes anclados al lecho que imitan a las plataformas petrolíferas, que permitirían explotar casi cualquier zona sin importar su profundidad.

En cuanto al transporte más rentable de la electricidad generada, se optaría por la corriente continua, ya que es la forma más eficiente en el caso de grandes distancias. Y para amortizar el coste de los grandes cables oceánicos, la mejor opción sería la instalación de grandes parques, en los que los aerogeneradores estuvieran conectados en cadena para minimizar la distancia de cable a extender. Sin duda, esta variante de la energía eólica tiene un futuro muy prometedor.

Minieólica

La Minieólica se dedica a la explotación de zonas con baja intensidad de viento o baja necesidad de consumo. Un punto aislado de la red eléctrica con bajo consumo eléctrico podría autoabastecerse complementando el recurso eólico con el recurso solar, geotérmico, hidráulico o con la biomasa. Si a esto añadimos una perfecta evolución de los sistemas de almacenaje, laautosuficiencia energética de cualquier punto aislado o de cualquier familia podría producirse próximamente.

La integración de todos estos minisistemas a gran escala también debe constituir una prioridad para los ciudadanos, ya que elimina la dependencia de un recurso tan valioso como la energía. Ya existen cooperativas de vecinos que han adquirido uno o varios aerogeneradores para su abastecimiento y barrios de ciudades que reciben calefacción directamente del calor de la tierra, de la energía geotérmica. Es importante saber que la integración de energía limpia en nuestras vidas es imprescindible para nuestra independencia energética.

Energía Eólica en España

En España, la energía eólica constituye un ejemplo de éxito empresarial. La  idea de utilizar el viento como fuente de energía ha permitido desarrollar un sector industrial fuerte con gran presencia en el mundo. Ha creado miles de puestos de trabajo y a día de hoy nos proporciona un alto porcentaje de la electricidad que consumimos.

También es cierto que en estos momentos tenemos el negocio un poco parado debido a la crisis, el déficit tarifario y la falta de un marco legislativo estable, pero no parece que esto vaya a comprometer el futuro del sector. Mientras se supera el bache, las empresas intentan obtener contratos en el extranjero, donde la demanda es creciente, evitando pérdidas monetarias, cierres de fábricas y otros efectos negativos que podrían dar al traste con los avances obtenidos hasta el momento.

En España el recurso eólico es abundante y aunque los mejores emplazamientos ya están cogidos, todavía quedan muchos lugares donde el viento sopla con fuerza. El objetivo impuesto por la directiva comunitaria de producir con métodos limpios el 20% de la electricidad consumida para 2020 se considera muy viable en nuestro país. Gracias a la  energía eólica se cumplirán los objetivos, tanto aquí como en el resto de Europa.

A día de hoy, el gobierno está limitanto la cantidad de megavatios que salen a concurso, para contener el déficit tarifario, pero también está trabajando en un nuevo marco regulatorio que devuelva la estabilidad al sector y que incluya por primera vez la energía eólica marina.