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Efecto invernadero

Si fuéramos realmente conscientes del daño que le hacemos al planeta Tierra con cada mínima acción mejoraríamos nuestros hábitos y atenderíamos el descuido con el cual maltratamos el ambiente hasta pervertirlo peligrosamente hacia el margen de los limites necesarios para que la vida sea posible. Nuestro accidental empeño por revertir las condiciones naturales y atmosféricas de nuestro planeta logran que pierdan su significado original para luego ser asociados con sus efectos negativos y devastadores. Lo que debería ser un suceso natural para el equilibrio natural del planeta en relación con el universo que luego determina las condiciones requeridas para que haya vida, pierde su sentido primordial para quedar luego determinado por sus consecuencias adversas. Justo esto es lo que ha sucedido con el fenómeno atmosférico conocido como efecto invernadero.

Este planeta se encuentra cubierto por una capa conformada por gases que recibe el nombre de atmósfera, la cual facilita y regula la entrada de los rayos solares que calientan la Tierra  determinando su temperatura como si se tratara de un filtro que aporta justo lo que necesitamos pero no tanto como para que resulte peligroso. El planeta a su vez se calienta emitiendo sus propias radiaciones que son lanzadas hacia el exterior pero retenidas por la atmósfera quien la devuelve a la Tierra. Este proceso es lo que conocemos como efecto invernadero ya que funciona metafóricamente como si se tratara de un invernadero. Gracias al fenómeno natural del efecto invernadero nuestro planeta Tierra pudo desarrollarse de tal manera que la vida fue posible, permitiendo que se desarrollasen las condiciones mínimas para que existiéramos nosotros y cada uno de los ecosistemas que representan la vida dentro del planeta (plantas, animales, bacterias); contenido dentro de este pequeño microcosmos, en relación con el universo, a la manera de un variado y curioso invernadero.

 

Efecto invernadero como problema ambiental

El curso original de los fenómenos naturales no es una condición eterna e inmutable. Así como nuestras vidas cambian radicalmente a razón de nuestras buenas o malas decisiones, de igual modo los fenómenos naturales tanto dentro como fuera del planeta Tierra, en el espacio exterior, y que damos por sentado podrían revertir su acostumbrado comportamiento  radicalmente y volverse en nuestra contra. Y si esto sucede se deberá a la suma de acciones individuales perjudiciales para el medio ambiente. Pero vale la pena ser precisos en esto porque no se trata solo de una advertencia: de hecho, sí, está sucediendo. Ocurre actualmente con el fenómeno atmosférico conocido como efecto invernadero, gracias al cual podemos existir en un planeta con las mejores condiciones para que eso sea posible, ya que debido a nuestros usos y abusos dentro del planeta dicho efecto se ha visto afectado hasta convertirse en un potencial problema que podría jugar en nuestra contra.

Por sí solo el efecto invernadero no tiene, o no debería tenerlo, un efecto perjudicial para nuestro planeta sino todo lo contrario. Recordemos que gracias al efecto invernadero el impacto de los rayos solares recibidos es justo el necesario y de igual modo la radiación que gracias a ello emitimos no sale por completo al espacio exterior sino que es contenida y devuelta en parte por la atmósfera, siendo este un proceso completamente natural al cual le debemos el mundo que hoy conocemos. Pero ya no parece que el efecto invernadero siga siendo el mismo en relación a su comportamiento en las ultimas décadas, debiéndose en parte a la gran cantidad de gases que emitimos para la atmósfera representando un exceso según el cual se prevé un lento y progresivo cambio climático afectando toda la superficie terrestre.

Amanecerá y veremos, ¿o haremos algo al respecto?

 

Causas del efecto invernadero

Llevamos el toque de destrucción en nuestras culpables manos. Adonde quiera que se adivina nuestro indeleble paso por el planeta enseguida aparecen las consecuencias de un posible desastre. Nos falta mucho por aprender, a pesar de nuestros muchos avances como civilización, pero se nos acaba el tiempo para tomar verdadera consciencia de los problemas que ocurren en el ambiente y de los cuales tenemos una importante cuota de responsabilidad. Tal ha sido nuestro impacto negativo sobre algunos de los fenómeno naturales del planeta Tierra, que también puede evidenciarse en el aumento desequilibrado de gases en la atmósfera descontrolando lo que conocemos como efecto invernadero.

El efecto invernadero es un fenómeno producido por causas naturales: gases como el metano o el dióxido de carbono, que han existido desde los orígenes de la Tierra, suben a la superficie pero son devueltos por la atmósfera permitiendo la temperatura requerida para que el planeta mantenga la vida dentro de sí. Desde los tiempos de la Revolución Industrial, cuando se hizo uso de combustibles fósiles debido a los avances tecnológicos, se ha incrementado la producción de gases desde la Tierra (un 35% más de dióxido de carbono, por ejemplo). Quizás por eso muchos científicos prefieren llamar el desequilibrio que se produce a partir de esto como “cambio climático” ya que el efecto invernadero como tal no estaba definido por sus consecuencias negativas a partir de causas artificiales, sino por su efecto original gracias a causas naturales.

Entre las causas artificiales que han desvirtuado el efecto invernadero podemos destacar:

-La dependencia actual de nuestra civilización a un modelo energético basado en el petróleo, el gas y el carbón, sin apostar por energías renovables y administrar de mejor manera nuestros recursos energéticos.

-La desforestación, aumentando los niveles de dióxido de carbono en el planeta.

-El crecimiento demográfico.

 

Consecuencias del efecto invernadero

El preocupante desequilibrio del efecto invernadero representa un problema grave que aún no ha mostrado su peor cara, afortunadamente. Mientras tanto no aprovechamos este tiempo para intentar comprender el daño y detener su progresivo incremento antes de que sea demasiado tarde y ya nada pueda hacerse. No tenemos una cultura de prevención y mucho menos de protección en relación a los problemas que asolan el medio ambiente y revierten las condiciones mínimas para la vida en nuestra contra. La producción indiscriminada de gases en base de un modelo energético basado en el abuso de energías no renovables como el carbón y el petróleo no nos concederán una tregua muy larga. La fatalidad nos alcanzará inevitablemente.

Para imaginar los efectos negativos que traerá el equilibrio del efecto invernadero con el consecuente y progresivo cambio climático entramos en el terreno de la conjetura. No obstante ninguna de las hipótesis planteadas sostiene la promesa de un buen futuro para nosotros, sino todo lo contrario. Los científicos en general coinciden que el cambio climático representa un problema real que demanda soluciones inmediatas para no lamentar sus consecuencias en un futuro menos lejanos de lo que quisiéramos. Entre los posibles escenarios de esas consecuencias se proyectan los siguientes:

-El deshielo global de reservorios de agua dulce en estado sólido, lo cual implicaría la perdida de ecosistemas imprescindibles y la pérdida de reservas de agua que podrían hacernos falta a futuro.

-La elevación alarmante del nivel del mar a razón del deshielo con una temperatura mayor, lo cual provocaría un aumento de huracanes que amenazarían aquellas ciudades demasiado cercanas al mar.

-Sequías frecuentes o precipitaciones en abundancia. Sea cual sea el escenario la falta de agua o el exceso de la misma hará inhabitable nuestro planeta.

-Extinción progresiva y sistemática de ecosistemas necesarios y especies animales.

 

Efecto invernadero: soluciones y alternativas

En el compromiso de nuestras manos está la posibilidad de revertir el propio daño que causamos y prevenir el aumento de los problemas ambientales actuales así como la aparición de otros nuevos que no tardaran en aparecer. Tomemos consciencia individualmente y promovamos soluciones colectivas que ayuden preservar y mejorar el maltratado entorno en el que vivimos. Uno de los problemas fundamentales que debemos atender es la producción indiscriminada de gases de efecto invernadero, que acabaran por descontrolar el curso natural de un fenómeno natural tan vital para nuestra existencia como especie que exige una temperatura y unas condiciones especificas para su supervivencia.

El desequilibrio del efecto invernadero puede traer consecuencias irreparables que serian evidenciadas en un cambio climático a nivel global que generaría como resultados: sequías prolongadas, precipitaciones abundantes, inundaciones alarmantes, huracanes y tifones letales, deshielo de los casquetes polares y todo ello trayendo consigo muerte y devastación para los distintos ecosistemas que fundamentan la vida dentro del planeta Tierra; incluyéndonos a nosotros.

Entre las posibles soluciones y alternativas para revertir las consecuencias negativas del efecto invernadero recomendamos las siguientes:

-Campañas ambientales capaces de informar a las comunidades los peligros de un modelo energético apoyado únicamente en el abuso de combustibles fósiles no renovables como el petróleo.

-Incentivar una cultura de administraron consciente de los recursos energéticos y apoyarnos en el uso de energías renovables sin abusar de ellas. Esto debe promoverse desde la educación, tanto familiar como escolar. Que crezcamos siendo responsables y respetuosos con el entorno en el cual nos desarrollamos.

-Caminemos más en la medida de lo posible. Evitemos usar constantemente medios de transporte que consuman tanto combustible ya que liberan grandes cantidades de dióxido de carbono y otros contaminantes peligrosos para la atmósfera.

-Usemos medios de transportes colectivos para que haya menos trafico de vehículos individuales.