Calentamiento Global, Causas y Consecuencias ?>

Calentamiento Global, Causas y Consecuencias

Causas y Consecuencias del Calentamiento Global

Los últimos informes científicos ponen de manifiesto que la Tierra se está calentando más deprisa de lo que se preveía hace unos años, y que las consecuencias podrían ser muy graves si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Las emisiones de países como China, India y otros en vías de desarrollo continúan aumentando vertiginosamente.

Estados Unidos genera la quinta parte de las emisiones mundiales de CO2: unos 6.000 millones de toneladas al año. Esa cantidad podría llegar a los 7.000 millones en 2030. La mayor parte del dióxido de carbono procede de la energía consumida por los edificios, los vehículos y la industria. Viviendas, centros comerciales, almacenes y oficinas suman el 38% de las emisiones del país, principalmente por su consumo de electricidad. El hecho de que las viviendas de nueva construcción sean un 45% más grandes que hace 30 años no contribuye a mejorar la situación. Debemos entonces fomentar el ahorro energético.

La electricidad es la principal fuente de energía en los hogares estadounidenses, y por cada kilovatio-hora utilizado, se pierden 2,2 en el proceso de producción y transporte. Si en Estados Unidos sustituyesen la mitad de las bombillas por lámparas de bajo consumo, el CO2 emitido por la iluminación se reduciría en 42,4 millones de toneladas al año (un 36%). Y si los estadounidenses apagaran los ordenadores de casa cuando no los usan, reducirían sus emisiones de CO2 en 8,3 millones de toneladas al año (un 50%).

Aunque el consumo de energía es inevitable, es importarte tender a generar la misma por medio de Energías renovables.

Los coches y las furgonetas consumen la mayor parte del petróleo utilizado para el transporte en Estados Unidos. Cambios modestos en la eficiencia de los vehículos y en los hábitos de conducción podrían suponer un gran ahorro de combustible. Si cada estadounidense hiciera 32 kilómetros menos en coche por semana, las emisiones de CO2 se reducirían en 107 millones de toneladas al año, una disminución del 9%. Y si los coches pudieran recorrer 2 kilómetros más por cada litro de carburante, sus emisiones de CO2 se reducirían en 239 millones de toneladas al año, lo que supone un 20% menos.