Ahorro Energético – Cómo puedo ahorrar energía? ?>

Ahorro Energético – Cómo puedo ahorrar energía?

Ahorro Energético

Todos sabemos que para reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera es necesario recortar el consumo de energía. El ahorro energético debe empezar en nuestro hogar, marcándonos unas pautas de comportamiento que se conviertan en permanentes a partir de ahora. Algunos experimentos han demostrado que, con un poco de voluntad por nuestra parte y poco dinero, cada uno de nosotros podemos reducir nuestro consumo energético en un 25%.

Métodos de ahorro energético doméstico:

– Evitar el uso del coche siempre que sea posible: Un solo litro de gasolina añade a la atmósfera 2,34 kilos de CO2. El hecho de cambiar algunos hábitos de movilidad en nuestro día a día puede reducir de forma drástica nuestras emisiones contaminantes a la atmósfera.

– Reducir el número de televisores: Realmente no es necesario tener un televisor en cada estancia de nuestra casa. Un kilovatio-hora (kWh) de electricidad genera aproximadamente 0,7 kilos de CO2.

– Administrar el aire acondicionado y la calefacción: Muchas veces mantenemos encendido el aire acondicionado cuando podríamos abrir las ventanas, o ponemos al máximo la calefacción mientras que estamos en manga corta. Con un poco de concienciación sobre estas costumbres podemos optimizar nuestro consumo de energía y rebajar las emisiones, ya que un metro cúbico de gas natural emite casi 2 kilos de CO2.

– Reducir el consumo de carne: La cantidad de energía que se emplea en la producción de carne es mucho mayor que la empleada en la producción de pescado, frutas o verduras. Una pequeña reestructuración de tu dieta puede aportar muchos beneficios al medio ambiente y también a tu salud.

– Evitar en lo posible la compra de nuevos aparatos electrónicos: Muchos objetos que siempre hemos utilizado de forma manual ahora presentan su formato electrónico. Dejando a un lado la novedad, es necesario valorar si la electricidad es realmente necesaria en el funcionamiento de estos objetos. Un ejemplo claro son los nuevos marcos de fotos digitales, que se caracterizan por cambiar la foto dentro del recuadro; hasta ahora nunca habíamos tenido esta necesidad y podemos vivir perfectamente con los marcos de toda la vida.

– Realizar una “auditoría energética”: Los expertos en esta materia pueden ayudarnos a detectar posibles fugas de frío o de calor en nuestra casa. Sellar los focos de escape ayudará a que nuestro hogar sea más impermeable a los cambios térmicos y optimizará el consumo de energía.

– Utilizar bombillas de bajo consumo: Su coste no es muy alto, y el ahorro que se consigue en el recibo de la luz es considerable.

– Apagar todos los electrodomésticos que se pueden apagar mientras que no se utilizan: Los interruptores de la televisión o los ordenadores son buen ejemplo de ello. La energía que consumen estos aparatos en modo reposo puede suponer un 8% del consumo de electricidad en una casa.

Es necesario tener en cuenta que la reducción del consumo energético resulta más fácil cuando se empieza por pequeñas cosas y se sigue avanzando con propósitos más ambiciosos. Es difícil arreglarlo todo a la vez.

 

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¿Cómo puedo ahorrar energía en Casa?

Vivimos en un mundo que se ha acostumbrado de sobremanera al uso excesivo de la energía. Explotamos a nuestro antojo los recursos del planeta y reclamaríamos airosamente si nos llegasen a faltar. Pues bien, aquí les dejo unos cuantos tips para ayudar un poquito a nuestro bolsillo a economizar en el consumo de energía, y así de paso echarle una manito a este mundo para que siga siendo nuestro hogar y proveedor por muchos años más.

– Al poner la lavadora o el lavavajillas, ajusta la capacidad al máximo y utiliza programas de baja temperatura. Ahorrarás energía y tu ropa, al lavarse con agua más fría, se conservará por más tiempo.

– Mientras te lavas los dientes o te enjabonas en la ducha, mantén el agua cerrada.

– Apaga los aparatos eléctricos y a gas que no estén siendo utilizados.

– Desconecta los aparatos (TV, microondas, equipos de audio, DVD y PCs) que no estés utilizando, pues siguen consumiendo energía y no producen ningún beneficio.

– A la hora de comprar un electrodoméstico, elige los más eficientes (Clasificación A). Guíate con las Etiquetas De Eficiencia Energética que están pegadas en los artefactos para conocer su consumo energético y otras características que debes saber del producto.

– Instala la nevera o el congelador lejos de fuentes de calor, como hornos, cocina o lugares donde la luz solar pueda dar directamente sobre ellos. Y deja un espacio entre el equipo y la pared para que circule el aire y así facilitar su ventilación.

– Verifica que la puerta de la nevera y el congelador cierren herméticamente para evitar fugas de aire, y evita que permanezca abierta durante mucho tiempo cuando vayas a guardar o sacar algún producto.

– Deja que los alimentos o bebidas alcancen una temperatura ambiente antes de almacenarlos en la nevera. Si se los guarda en caliente, se produce un consumo de energía innecesario.

– Mantén las luces apagadas en las habitaciones o estancias que estén desocupadas.

– Reemplaza las lámparas que tengas más horas al día encendidas por lámparas de bajo consumo. Consumen 75% menos de energía y duran 6 veces más.

– Regula el nivel de iluminación artificial en función de la iluminación natural para poder aprovechar la luz solar y disminuir el consumo de energía eléctrica.

– Apaga el ordenador y la pantalla durante la comida y al final de la jornada. Los protectores de pantalla NO ahorran energía. Así mismo, programa la pantalla de tu ordenador para que se apague cuando no se utilice. Hazlo desde el Panel de Control mediante las opciones de protección de pantalla.

– Si puedes elegir, opta por las laptops o portátiles en lugar de los ordenadores de escritorio. Consumen 5 veces menos electricidad.

– Apaga cualquier periférico, como impresoras, escáners y altavoces, cuando no estén en uso.

Para terminar, recuerda que es importante no sobre calentar ni sobre enfriar los ambientes. En cualquier caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12ºC no es buena para la salud.

Todos podemos aportar nuestro granito de arena en pro de nuestro propio planeta, y beneficiarnos de ello en términos de salud, bienestar y economía.